✨Cuando las palabras cobran vida
El pasado viernes 23 de octubre, nuestro profesor Juanma Castillo participó en una nueva edición de Benalmádena de Letras, acompañado por varios alumnos y alumnas del Colegio Maravillas.

Compartimos sus palabras sobre esta bonita experiencia:
«Ayer tuve el privilegio de participar en una nueva edición de Benalmádena de Letras, una iniciativa que volvió a demostrar que la cultura encuentra siempre su espacio cuando existe voluntad de acercarla a la ciudadanía. Las calles de Arroyo de la Miel se transformaron en un gran escenario literario en el que autores, lectores, comercios y vecinos compartieron una tarde de encuentros alrededor de los libros.
En este contexto, tuve la enorme satisfacción de firmar ejemplares de mi novela El último lugar donde se habla, una obra que sigue encontrando nuevos lectores y generando conversaciones sobre la memoria, las palabras y la necesidad de preservar aquello que nos hace humanos.
Sin embargo, lo más emocionante de la jornada no fueron las firmas ni las fotografías. Lo verdaderamente especial llegó de la mano de varios alumnos y alumnas del Colegio Maravillas, que quisieron acompañarme participando en el evento con distintas lecturas dramatizadas de fragmentos de la novela. Sus voces dieron vida a los personajes, a los recuerdos y a las emociones que habitan entre sus páginas, permitiendo que el público no solo conociera el libro, sino que también pudiera escucharlo y sentirlo.
Ver a jóvenes lectores convertir la literatura en experiencia compartida fue, sin duda, uno de esos momentos que justifican todo el esfuerzo que hay detrás de la escritura. Porque los libros alcanzan su plenitud cuando son capaces de generar diálogo, reflexión y encuentro entre generaciones.
Quiero expresar mi agradecimiento a la organización de Benalmádena de Letras, a los comercios que abrieron sus puertas a la cultura, a todas las personas que se acercaron para conversar, adquirir un ejemplar o compartir impresiones sobre la novela y, de manera muy especial, a este maravilloso grupo de estudiantes del Colegio Maravillas, cuyo entusiasmo, talento y compromiso con la lectura hicieron que la tarde fuese aún más memorable.
Ayer, en una calle de Benalmádena, El último lugar donde se habla dejó de ser únicamente un libro para convertirse en voces, miradas y emociones compartidas. Y no se me ocurre una manera mejor de celebrar la literatura. »



