DARWIN & WALLACE

WALLACE Y DARWIN

   

Darwin concibió su teoría de la Selección Natural en 1838 y la escribió en dos trabajos no publicado en los años 1842 y 1844, elaboró por primera vez la teoría de la evolución como un argumento coherente en un breve bosquejo (conocido como "el sketch", "esquema" o "notas sobre la transmutación de las especies") de 35 páginas escrito en junio de 1842, seguido por un ensayo más extenso (conocido como "el Essay "ensayo" o "borrador sobre las especies"), de 231 páginas, en 1844, que contiene en esencia las principales ideas de su principal obra "El origen de las especies". El 5 de julio de 1844 escribe a Emma: "Acabo de finalizar el esquema de mi teoría de las especies. Si, como creo, mi teoría en el futuro fuera leída, aunque sólo fuese por un crítico competente, supondrá un avance considerable en la ciencia. Ninguno de los borradores lo escribió para publicarlo, pero Darwin le encargó a su mujer la publicación del ensayo de 1844 en caso de muerte prematura. Se dedicó a acopiar datos en apoyo de sus ideas sin publicar nada sobre el tema,.hasta que decidió organizar el texto definitivo, que daría lugar al Origen de las Especies.

Cuando Darwin había redactado los nueve o diez primeros capítulos de su libro "El origen de la especies" recibió una carta del naturalista Alfred Russel Wallace, que en aquel momento se encontraba recogiendo especimenes en las Molucas. Esta carta, que Darwin recibió en junio de 1858, iba acompañada de un manuscrito que Wallace pedía a Darwin que leyera y enviara a alguna revista científica si lo consideraba aceptable. Cuando Darwin leyó el manuscrito quedó conmocionado, Wallace había llegado esencialmente a la misma teoría de la evolución a partir de un origen común mediante la selección natural que él. El 1 de julio de 1958, los amigos de Darwin, Charles Lyell y el botánico Joseph Hooker, arreglaron todo para que una memoria conjunta Darwin-Wallace sobre la selección natural fuese presentada ante los medios científicos, en ella el manuscrito de Wallace junto a algunos extractos de los manuscritos y cartas de Darwin se leyeron en la reunión de la Linnean Society de Londres. Esta presentación equivalió a una publicación simultánea de los hallazgos de Darwin y Wallace. Posteriormente se publicó en el Journal of the Linnean Society de ese mismo año. Así Darwin abandonó rápidamente la idea de escribir su monumental obra sobre las especies y en su lugar escribió lo que él llamó un “resumen”, que se convirtió en su famoso El origen de las especies, publicado el 24 de noviembre de 1859.

En una carta del 18 de junio de 1858 Ch. Darwin le escribe a su amigo Lyell:

"Querido Lyell, hace un año aproximadamente me recomendó usted que leyera un ensayo, de wallace, publicado en los annals, que le había interesado; cuando le escribí sabía que habría de complacerle y se lo dije. Hoy me lo ha enviado junto con una carta pidiéndome que se lo dirija. Creo que merece la pena leerlo. Sus palabras se han cumplido con creces: Debería haberme anticipado. Eso dijo usted cuando le expliqué aquí mi teoría de que la "selección natural" depende de la lucha por la existencia.

Nunca he visto una coincidencia más sorprendente. ¡Si Wallace tuviera la copia de mi esquema hecha en 1842 no podría haberlo resumido mejor! Sus mismos términos son ahora los títulos de mis capítulos. Por favor, devuélvame el manuscrito; él no ha manifestado su deseo de que yo lo publique, pero naturalmente, voy a escribir ofreciéndolo a alguna revista. De este modo, mi originalidad, cualquiera que sea, va a quedar destruida, pero mi libro, si es que tiene algún valor, no sufrirá deterioro, ya que todo el trabajo consiste en la aplicación de la teoría.

Espero que él dé el visto bueno al esquema de Wallace para poder comunicarle su opinión".
(Darwin)

, Wallace en una carta a un amigo el profesor A. Newton escribe:

"La coincidencia más interesante en el asunto, creo, es que yo, igual que Darwin, había llegado a la teoría a través de Malthus - en mi caso fue la complicada relación de la acción de los "obstáculos preventivos" que mantienen la población de las razas salvajes en un número bastante estable pero reducido.

Esto me había impresionado enormemente, y de repente se me ocurrió que si el número de todos los animales se ve necesariamente limitado de este modo - "la lucha por la existencia"-, las variaciones en las que yo pensaba constantemente debían, necesariamente con frecuencia, ser beneficiosas, y en ese caso provocarían el crecimiento en número de las variaciones en cuestión, mientras que las variaciones nocivas disminuirían. Es usted totalmente libre de mencionar las circunstancias, pero creo que las ha supervalorado, y que ha dejado deslizar algunos errores de poca importancia. Estaba yo en la cama en el período de reacción de unas fiebres intermitentes, cuando surgió en mí repentinamente la idea. Completé la teoría casi totalmente antes de que el ataque febril pasara, cuando me levante empecé a escribirla y creo que terminé el borrador al día siguiente.

No es que Hubiera pensado en "morirme" - no era una enfermedad grave- pero sí pensaba en desarrollarla todo lo posible, cuando volví a casa, sin suponer en absoluto que Darwin se me había adelantado tanto.

Puedo decir con toda verdad ahora como dije hace muchos años, que me alegro de que fuera así; porque yo no siento el amor por el trabajo, por la experimentación y el detalle que eran tan preeminentes en Darwin, y sin el cual nada de lo que yo pudiera haber escrito habría convencido jamás al mundo. Si se refiere usted a mí, en la medida que sea, ¿ puede enviarme una prueba, y yo se la devolveré enseguida ?."


Darwin y Wallace habian llegado por caminos independientes, a las mismas conclusiones lo que en principio estuvo a punto de plantear un serio problema sobre la primicia del hallazgo. Una solución salomónica vino a resolver la cuestión. Ésta llegó en forma de una comunicación científica, presentada en la Linnean Society de Londres, el 1 julio de 1858, por Charles Lyell y Josef Hooker con el título “On the tendency of species to form varieties and species by natural selection [Sobre la tendencia de las especies a formar variedades y especies por medio de la selección natural]”. Published in Journal of the Proceedings of the Linnean Society, Zoology 3: 45-62. 20 Aug 1858. ver >>>> Remarks by Lyell and Hooker

Wallace cuando recibió un ejemplar del "El Origen de las especies" opinó: "Perdurará tanto como los Principia de Newton. El señor Darwin ha donado al mundo una ciencia nueva, y su nombre, a juicio mío, se destaca por encima del de muchos filósofos antiguos y modernos. ¡¡La fuerza de la admiración me impide decir más !!".

La reacción de las fuerzas conservadoras no se hizo esperar, esa jornada ha pasado a la historia. El lugar donde se celebraría el primer gran debate sobre el tema era la reunión anual de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, un sábado del mes de junio de 1860, se enfrentaron el obispo de Oxford Samuel Wilbeforce y el joven biólogo Thomas Huxley en la Universidad de Oxford. El primero, en una concurrida reunión, preguntó insolentemente a Huxley "¿Sostiene usted acaso que desciende de un mono por línea materna o paterna?" el auditorio prorrumpió en aplausos, y se dice que Huxley murmuró: "El Señor lo ha puesto en mis manos" y respondió impertérrito: "Aseguro que el hombre carece de motivos para avergonzarse de tener un simio entre sus antepasados. El único antepasado que me avergonzaría recordar sería más bien el hombre que, dotado de mucha habilidad y con una espléndida posición social, usase esos atributos para oscurecer la verdad. "

.J.D. Bernal historiador



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